Subsidio extraordinario para empleadas de hogar durante el estado de alarma por el COVID-19

El pasado 31 de marzo 2020, el Gobierno aprobó el Real Decreto-Ley 11/2020, que articula, entre otras muchas, un conjunto de medidas dirigidas a las empleadas de hogar, uno de los sectores laborales más precarizados en nuestro país.

Estas medidas vienen a ofrecer un subsidio extraordinario a aquellas empleadas de hogar que estuvieran contratadas en el momento de decretarse el estado de alarma por el coronavirus (14 de marzo) y que en un momento posterior han dejado de trabajar, bien de manera temporal, a fin de reducir el riesgo de contagio con sus empleadores, o bien porque han visto extinguido su trabajo, ya sea por despido o por desistimiento del empleador.

En todo caso, hay que dejar claro que en ningún caso podrá tener derecho a esta prestación las empleadas de hogar que no tengan contrato de trabajo y parece muy dudoso que puedan acceder a la misma aquellas que estuvieran en periodo de prueba y su empleador decidiera optar por la resolución del contrato. Evidentemente, tampoco es necesario poner en marcha este mecanismo si la empleada sigue trabajando, ya sea como interna o no, o bien se han establecido otros acuerdos entre las partes para poder amoldar la relación laboral a este periodo excepcional.

La cuantía de esta prestación será el resultado de aplicar un porcentaje del setenta por ciento a la base reguladora del mes anterior al hecho causante, y no podrá ser superior al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), excluida la parte proporcional de las pagas extraordinarias, es decir, 31, 66 diarios o si se quiere, 950 euros al mes. Si fueran varios los trabajos desempeñados en este sistema especial, se calculará la base reguladora correspondiente a cada uno de los distintos trabajos que hubieran dejado de realizarse, pero siempre con el límite económico mencionado. Lógicamente, si el contrato o contratos son a tiempo parcial, la base reguladora será inferior. El subsidio será compatible con la realización simultánea de actividades laborales por cuenta ajena o propia, pero siempre con el límite del Salario mínimo interprofesional.

En el caso de pérdida parcial de la actividad, en todos o alguno de los trabajos desempeñados, se aplicará a cada una de las cantidades obtenidas el porcentaje de reducción de jornada que haya experimentado la persona trabajadora en la actividad correspondiente.

¿Cómo se tramita la ayuda? En el caso de que el hecho causante haya sido la disminución total o parcial de servicios, su acreditación deberá efectuarse por medio de una declaración responsable, firmada por la persona empleadora o personas empleadoras, respecto de las cuales se haya producido la disminución total o parcial de servicios. En el supuesto de extinción del contrato de trabajo, este podrá acreditarse por medio de carta de despido, comunicación del desistimiento de la empleadora o empleador, o documentación acreditativa de la baja en el Sistema Especial de Empleados del Hogar del Régimen General de la Seguridad Social. En cualquiera de los casos, las solicitudes se presentarán ante el Servicio Público de Empleo.

En todo caso, al estar hablando de una prestación temporal y extraordinaria, finalizará cuando deje de producirse el hecho causante o cuando termine el estado de alarma, salvo que, en este último caso, se determine algo diferente en las próximas semanas.

Si desea un asesoramiento concreto a su caso particular o la realización de las pertinentes gestiones, desde nuestro bufete hemos puesto en marcha un servicio on line para toda aquella persona que lo necesite. Primera consulta gratuita

Pueden acceder aquí:

https://enriquelopezabogados.com/servicios-juridicos-frente-al-coronavirus/

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close